El sector logístico y de almacén es uno de los motores de la economía española, especialmente en un contexto de crecimiento imparable del comercio electrónico. Sin embargo, también es uno de los que más accidentes laborales registra cada año. En España se producen en torno a 40.000 accidentes de trabajo con baja anuales solo en este sector, lo que pone de manifiesto la necesidad de una correcta prevención de riesgos laborales en logística y almacén.
En Taprega conocemos de primera mano la realidad de las empresas logísticas y de almacenamiento. Desde nuestro servicio integral de prevención de riesgos laborales, acompañamos a compañías de todos los tamaños para que sus trabajadores operen en un entorno seguro y conforme a la normativa vigente. Vamos a desgranarlo todo en detalle 👇
¿Por qué es tan importante la PRL en el sector logístico?
La naturaleza de las operaciones en un almacén o centro de distribución implica una combinación de factores de riesgo que no se dan con tanta intensidad en otros sectores. Hablamos de manipulación manual de cargas pesadas, circulación de vehículos industriales como carretillas elevadoras, trabajo en altura para acceder a estanterías, exposición a temperaturas extremas en cámaras frigoríficas y ritmos de trabajo elevados, entre otros.
Todo ello convierte a la prevención de riesgos laborales en logística en una prioridad absoluta, no solo por la obligación legal que establece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, sino por el impacto directo que tiene en la salud de los trabajadores y en la productividad de la empresa. Una gestión preventiva deficiente se traduce en accidentes, bajas laborales, sanciones económicas y, en los casos más graves, responsabilidades penales para el empresario.
Principales riesgos laborales en almacén y logística
Para poder establecer medidas preventivas eficaces, lo primero es identificar con precisión los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores en su día a día. Estos son los más habituales en el sector:
Caídas al mismo y a distinto nivel
Las caídas son uno de los accidentes más frecuentes en almacenes. Pueden producirse al mismo nivel, por suelos resbaladizos, desordenados o con obstáculos en las zonas de paso, o a distinto nivel, cuando los trabajadores acceden a zonas elevadas de estanterías, muelles de carga o plataformas sin las protecciones adecuadas. El orden y la limpieza, junto con una señalización clara, son fundamentales para reducir este riesgo.
Golpes y atrapamientos con maquinaria
La circulación de carretillas elevadoras, transpaletas y otros vehículos industriales dentro del almacén genera un riesgo constante de colisiones, atropellos y atrapamientos. La delimitación de zonas de tránsito peatonal y de vehículos, así como la formación específica de los operadores, resulta imprescindible.
Sobreesfuerzos y trastornos musculoesqueléticos
La manipulación manual de cargas es una constante en el trabajo de almacén. Levantar, transportar y depositar paquetes de forma repetida puede provocar lesiones dorsolumbares y trastornos musculoesqueléticos que, de hecho, representan cerca del 78% de las enfermedades profesionales registradas en España. La evaluación ergonómica de cada puesto de trabajo es una medida clave que todo plan de prevención debe contemplar.
Caída de objetos almacenados
El desplome de mercancías desde estanterías, ya sea por una mala colocación, por sobrecarga o por el deterioro de las propias estructuras de almacenaje, representa un peligro grave. Las inspecciones periódicas de estanterías y el respeto escrupuloso de las cargas máximas permitidas son medidas preventivas básicas.
Exposición a temperaturas extremas
Los trabajadores de almacenes frigoríficos o aquellos que alternan entre zonas de temperatura muy diferente están expuestos a un riesgo adicional que puede derivar en hipotermia, estrés térmico o problemas cardiovasculares. La dotación de ropa de trabajo adecuada y la organización de pausas regulares son medidas esenciales.
Riesgos psicosociales
No podemos olvidar los riesgos psicosociales, cada vez más presentes en un sector marcado por la presión de los plazos de entrega, los picos de demanda estacionales y, en muchos casos, la alta rotación de personal. El estrés, la fatiga acumulada y la carga mental derivada de ritmos de trabajo intensos son factores que también debemos evaluar y prevenir.

Normativa aplicable a la PRL en logística y almacén
El marco legal que regula la prevención de riesgos laborales en este sector se sustenta en varias normas que todo empresario debe conocer:
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, es la norma principal que establece el deber del empresario de proteger la seguridad y salud de sus trabajadores. A partir de ella se desarrollan los reglamentos específicos que afectan al sector logístico.
El Real Decreto 487/1997 regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas, una actividad central en cualquier almacén. Establece la obligación de evaluar los riesgos asociados y de adoptar medidas para reducirlos, como la mecanización de tareas o la formación en técnicas correctas de levantamiento.
El Real Decreto 1215/1997 aborda las disposiciones mínimas para la utilización de equipos de trabajo, lo que incluye carretillas elevadoras, transpaletas y toda la maquinaria habitual en un centro logístico. El Real Decreto 486/1997, por su parte, establece las condiciones mínimas que deben cumplir los lugares de trabajo, incluyendo almacenes.
También es relevante el Real Decreto 39/1997, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, y que define cómo deben organizarse las empresas para llevar a cabo la actividad preventiva, ya sea a través de un servicio propio o concertando con un Servicio de Prevención Ajeno como Taprega.
Medidas preventivas clave para empresas logísticas
Una vez identificados los riesgos y conocida la normativa, toca pasar a la acción. Estas son las medidas preventivas que toda empresa del sector logístico y de almacén debería implementar:
Evaluación de riesgos específica del sector
No basta con una evaluación genérica. Cada almacén, cada centro de distribución y cada operativa tiene sus particularidades. La evaluación de riesgos debe ser específica, contemplando las características del espacio, la maquinaria utilizada, los tipos de carga, las condiciones ambientales y los perfiles de los trabajadores. En Taprega realizamos evaluaciones exhaustivas y adaptadas a la realidad de cada empresa.
Formación e información a los trabajadores
La formación en prevención de riesgos laborales es obligatoria y debe ser específica para cada puesto de trabajo. En el sector logístico, esto incluye formación en manipulación manual de cargas, manejo seguro de carretillas y equipos de manutención, uso correcto de EPIs, procedimientos de actuación en emergencias y protocolos de orden y limpieza. Recordemos que, como ya explicamos en nuestro artículo sobre formación obligatoria de cualquier trabajador, esta formación debe proporcionarse sin coste para el empleado y dentro de la jornada laboral.
Dotación y uso correcto de EPIs
Los equipos de protección individual son una barrera fundamental frente a los riesgos que no pueden eliminarse por completo. En un almacén, los EPIs más habituales incluyen calzado de seguridad con puntera reforzada y suela antideslizante, guantes de protección, chalecos de alta visibilidad, protección auditiva en zonas con niveles de ruido elevados y, en determinados casos, protección respiratoria o ropa térmica. La empresa debe proporcionarlos, mantenerlos y asegurarse de que los trabajadores los utilizan correctamente.
Señalización y organización del espacio
Un almacén bien organizado es un almacén más seguro. La señalización clara de las zonas de tránsito peatonal, las vías de circulación de vehículos, las salidas de emergencia, las zonas de carga y descarga y los puntos de almacenamiento de sustancias peligrosas es una medida básica pero tremendamente eficaz. La implementación de las 5S (clasificar, ordenar, limpiar, estandarizar y mantener la disciplina) es una metodología que da excelentes resultados en entornos logísticos.
Mantenimiento preventivo de equipos e instalaciones
Las carretillas elevadoras, las estanterías, los muelles de carga y toda la infraestructura del almacén deben someterse a revisiones periódicas y a un programa de mantenimiento preventivo. Un equipo en mal estado multiplica exponencialmente el riesgo de accidentes. Del mismo modo, las estanterías deben ser inspeccionadas regularmente para detectar deformaciones, corrosión o daños estructurales.
Vigilancia de la salud
Los reconocimientos médicos laborales adaptados al puesto de trabajo son otra pieza fundamental del puzzle. En el sector logístico, estos reconocimientos deben prestar especial atención al sistema musculoesquelético, la capacidad visual y auditiva, y la aptitud para el manejo de maquinaria. Como ya detallamos en nuestro artículo sobre reconocimientos médicos laborales, su periodicidad depende de los riesgos a los que esté expuesto cada trabajador.
El papel de un Servicio de Prevención Ajeno en el sector logístico
La complejidad de la actividad preventiva en el sector logístico hace que la mayoría de las empresas, especialmente las pymes, opten por concertar sus obligaciones en materia de PRL con un Servicio de Prevención Ajeno. Y es una decisión muy acertada.
Un SPA como Taprega se encarga de todo el ciclo preventivo: desde la evaluación inicial de riesgos y la planificación de la actividad preventiva, hasta la formación de los trabajadores, la vigilancia de la salud y el asesoramiento continuo ante inspecciones de trabajo o cambios normativos. Es la manera más eficaz de garantizar el cumplimiento legal y, sobre todo, de proteger la salud de las personas que hacen funcionar la cadena logística cada día.
Nuestra experiencia de más de 20 años trabajando con empresas de todo tipo y sector nos permite ofrecer un servicio personalizado, flexible y cercano, que es precisamente lo que necesitan las empresas logísticas: un socio que entienda su ritmo, sus necesidades y las particularidades de su operativa.
Consecuencias de no cumplir con la PRL en logística
El incumplimiento de las obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales puede acarrear consecuencias muy serias para el empresario. Las sanciones económicas están reguladas por el Texto Refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (TRLISOS), y se clasifican en función de la gravedad de la infracción cometida. Esta es la cuantía de las multas aplicables:
| Infracción | Cuantía de la multa |
|---|---|
| Leve | de 45 a 485 euros, grado mínimo; de 486 a 975 euros, grado medio; de 976 a 2.450 euros, grado máximo |
| Grave | de 2.451 a 9.830 euros, grado mínimo; de 9.831 a 24.585 euros, grado medio; de 24.586 a 49.180 euros, grado máximo |
| Muy grave | de 49.181 a 196.745 euros, grado mínimo; de 196.746 a 491.865 euros, grado medio; de 491.866 a 983.736 euros, grado máximo |
Pero las sanciones económicas no son lo único. El empresario puede enfrentarse a responsabilidades civiles por daños y perjuicios al trabajador accidentado, recargos de prestaciones de la Seguridad Social y, en situaciones de especial gravedad o negligencia, responsabilidades penales. Sin olvidar el daño reputacional que un accidente laboral grave puede causar a la imagen de la empresa.
Taprega, tu aliado en prevención para el sector logístico
En Taprega llevamos más de dos décadas ayudando a empresas de todos los sectores a cumplir con sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales. Nuestro equipo de técnicos especializados conoce a fondo las particularidades del sector logístico y de almacén, y está preparado para ofrecerte un servicio integral que cubra todas tus necesidades preventivas.
Si tu empresa opera en el ámbito de la logística, el almacenamiento o la distribución y necesitas asesoramiento o quieres contratar un servicio de prevención que se adapte a tu realidad, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.

